domingo, 30 de marzo de 2025

Lo que muchos pensamos (y deseamos).


Acorde al tono que va a tener este artículo podría haber titulado “Lo que muchos pensamos de esta mierda” pero no quise ser demasiado agresivo.

En efecto, la persecución y el apaleo semanal a los viejos (yo pronto seré uno), con o sin hinchadas, las condiciones en las que trabajamos docentes y personal de la salud, las opiniones y el video infame del 24 de marzo (del miserable de Laje en este caso pero comentado ampliamente por majules, babis y gorditos lechosos), más la rosca del congreso (que ya no es honorable, solo quedan unas pocas personas honorables) y de la justicia (con minúscula también) y la entrega (del orto) al FMI justificarían ampliamente ese título. Pero yo trato de no profundizar la grieta. Aunque del otro lado haya muchos ignorantes y descerebrados.

Porque en un país con memoria no podríamos apoyar esto si somos docentes, personal de salud, desocupados o subocupados, vivimos el horror de la dictadura genocida (aunque no nos haya pasado nada), o simplemente somos viejos con la mínima o mujeres (este es un gobierno de misóginos que no sólo desprecia a las minorías sino a las mujeres en general).

Viéndolo así quedan pocos que puedan votar la continuación de esto (una mierda). ¿Quiénes quedan?

Los garcas de siempre, los que viven de la bicicleta, de las criptomonedas, alguna clase media acomodada y no mucho más. Serán con mucha suerte, un diez por ciento de la población que vota. Varones, por supuesto.

Con eso no ganan. ¿O sí?

Y… sería una mierda, pero podría pasar. Las personas (el pueblo, la gente o la categoría que se quiera usar) en general no se reconocen como pertenecientes a una clase (en especial la clase baja y media baja, todos creen ser de clase media o más), si sumamos a esto el consumo acrítico de los medios (incluyo acá X y los podcast) que induce a pensar que el problema es el peronismo desde el 45 (aclaro que no soy peronista) y no los hijos de puta que ordenan reprimir a los viejos ahora o toman créditos que nunca vamos a poder pagar ahora para mantener la bicicleta hasta las elecciones, ya tienen chance.

Yo voto al FITU, los que suelen leer estos artículos creo que ya lo saben, y no me siento con autoridad para decirle a nadie a quién votar.

Pero sí decir a quién no hay que votar. Y para eso están los archivos.

Es muy fácil corroborar que decía Milei antes de ser electo y ahora, con respecto a los jubilados, por ejemplo (ah, pero los k), sin entrar en las peculiaridades de los niños envaselinados… O Bullrich… O el pro, salvo escasísimas excepciones O algunos gobernadores peronistas que entregan el marrón para "no poner palos en la rueda"… O Pichetto y su bloque de obsecuentes sobornados...

Se dan vuelta muy fácil, y en algunos casos por plata...

Pero ¿Qué votar entonces? ¿Cómo asegurarme que el tercero o cuarto de la lista no se de vuelta por unos dólares y no termine votando con los garcas?

Yo podría decir que voten al FITU (a Myriam Bregman, a Vanina Biasi, o al que sea) que seguro no se van a dar vuelta. Pero es una respuesta chicanera, en realidad deberían hacer lo más difícil. Esto es, informarse, leer, y ver cuál es la mejor opción dentro de su espacio de pertenencia ideológica. Hay K, está Santoro, está Grabois, está Lousteau, por nombrar algunos (que no son de mi palo).

Ahora si le creemos todo a LN+, a TN, o incluso a C5N, estamos listos… Y sí, corroborar y contrastar noticias y opiniones para formarnos nuestro propio juicio es engorroso y arduo pero es la única manera por ahora de ganarle a los garcas.



Agradezco finalmente al grupo punk Dum Chica, que creo que mostró lo que todos pensamos y deseamos… y no hacen mala música además (sí, era punk de joven, aunque ahora en un pogo al segundo salto me da un infarto).

Es todo.

PD1: visiten, lean difundan y recomienden esto, soy un futuro jubilado pobre…

PD2: aguante Dum Chica

1 comentario:

  1. GRACIAS una vez más por escribir tan claramente desde la bronca y el corazón.

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